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Historia del Café

El café vio la luz en Africa. Su origen nos lleva a las altas tierras de Etiopía donde se le descubrió. Como apareció no esta claro. Las diversas razas y etnias del pasado intentaron adjudicarse su descubrimiento, inventando historias tan fantásticas que han convertido el origen del café en una de las revelaciones mas románticas e inspiradoras. Tal vez la historia mayormente contada sea la del pastor llamado Kaldi y sus cabras.

Kaldi y sus cabrasCuenta la leyenda que en una ocasión en que regresaba a su choza con sus cabras, el pastor notó con sorpresa la agitación de estos animales una vez en el encerradero. Al otro día las siguió y descubrió que se revolvían en unos arbustos que jamás había visto, y de los cuales mascaban sus frutos y hojas. El pastor ensayó en si mismo el efecto, experimentando una alegría sobrenatural acompañada de una verbosidad tal, que pronto sus contemporáneos lo ubicaron como un ser extraordinario e inspirado. La leyenda se propagó y pronto toda la comunidad comenzó a usar los frutos como un medio de adquirir energía y conocimiento. 

Existe otra leyenda, esta árabe, en la que un sacerdote de un convento, habiendo escuchado del efecto del café en las cabras ideó la manera de elaborar una infusión para dársela a sus monjes que se dejaban ir al sueño durante los ejercicios nocturnos. Llevó unos frutos a su cocina, y los metió a cocer. Una vez cocido, lo probó, pero le encontró un terrible sabor, y arrojó la bebida al fuego. Los granos comenzaron a tostarse poco a poco, despidiendo su aroma cautivante, llegando a las narices del sacerdote. Este probó nuevamente la bebida, encontrándola ahora si, con un sabor agradable. Y así nació el café como lo conocemos en nuestros días.

Al Mocha - Puerto de Mocha, Yemen
Al Mocha, ó Puerto de Mocha, en Yémen (1692)

Sea real o un mito, es seguro que el café surgió en Africa. De ahí pasó a Egipto, y de ahí a Siria. Fue durante la hegemonía del imperio otomano entre los siglos XIV y XVII que se dispersó por todo Oriente Medio, Asia y Europa oriental. De esta época data la prosperidad del café. Se dice que se utilizaba para sanar el cuerpo; los árabes observaron que disipaba el sueño y tenía la propiedad de volver el cuerpo ligero y dispuesto. Los jurisconsultos tomaban café para entregarse mejor a los estudios de su profesión, así como la gente del pueblo a sus labores mecánicas. Los faquires tomaban café en el templo, mientras cantaban alabanzas al Señor. Sin embargo ha sido a través de la historia adorado, prohibido y criticado. En diferentes lugares y en distintos tiempos, fue considerado un elemento que corrompía el alma del ser humano, que alejaba el espíritu del hombre del Señor, “que daba lugar a diversiones prohibidas por la ley de Mahoma” por lo que reyes, sultanes, emires, pachás, sacerdotes y médicos, prohibieron en su momento su uso, so pena de los castigos mas severos. Se llegaron a constituir casas secretas para su consumo pues el hábito estaba muy penetrado en la población. Sin embargo, la opinión pública cambiaba de manera frecuente, y pronto las prohibiciones eran levantadas. La bebida se ha vuelto tan común que en los paises musulmanes el café ha reemplazado al vino, el cuál ahora se considera que va contra la ley de su religión. En oriente el marido debe proveer a su mujer de café; en caso contrario, es motivo de divorcio.

 

De Africa a Europa

Pasqua Rosee Coffee HouseEl café se introdujo después a Europa Occidental a través de Inglaterra, por un griego llamado Pasqua Rosee. Los ingleses, amantes del té, aceptaron el nuevo brebaje de manera inmediata. De ahí pasó a Francia, Italia, y Austria, donde tuvo aún mas recogida, pues los ingleses seguían teniendo al té como su principal bebida. Los holandeses también fueron presentados con este elixir, y siendo en aquel entonces una potencia mercantil y marítima, llevaron algunos arbustos a Indonesia, con la intención de crecer sus propios granos y quitarle a Oriente del monopolio del café. Descubrieron que la planta se adaptaba de manera favorable, y a partir de ahí, Indonesia pasó a ser el principal proveedor de café para Europa.

 

De la mano de Le Clieux, el café llega a América

Le ClieuxDe uno de estos arbustos, un capitán de artillería holandés tomó una baya y se la ofreció a Luis XIV, rey de Francia y aficionado como él a la botánica. Luis XIV delegó la responsabilidad de su cuidado a un horticultor, quien una vez controlando su crecimiento, le confió un pie de café a un tal Le Clieux, quien debía viajar a La Martinica con la expresa comanda de sembrarla en tierra caribeña. La travesía del barco de Le Clieux fue larga y peligrosa, el agua hacía falta a bordo y no se distribuía sino en pequeñas raciones. Le Clieux, que comprendía la importancia de propagar este fruto en las colonias de América, y otorgar una fuente de riqueza a su país, dividió con el pequeño fruto la ración de agua que se le daba, logrando mantenerla viva a su desembarco. El cafeto logró sobrevivir, y se desarrolló de manera favorable. De ahí pasó a otras islas, todas ellas colonias francesas. Sin embargo, las frecuentes invasiones y guerras entre las potencias europeas llevaron el café a Jamaica, y finalmente, a Cuba. Siendo esta una colonia española, fue luego introducido a Costa Rica, y de ahí a México, por el año 1790.